Ubicado a cuatro horas de la capital del estado, en el kilómetro 201, hacia la carretera federal Oaxaca-Puerto Escondido. Los cantares de las aves como la chachalaca, el tucán y los pericos dan la bienvenida a esta riqueza natural que huele a vida.
El Sendero de San Isidro es uno de los más impresionantes, desde su entrada, por el barrio de Guadalupe, se puede apreciar la biodiversidad de la flora, como las orquídeas y las bromelias que adornan el camino.
La cascada Isirena o San Isidro de más de 800 metros de altura, desde lo lejos, parece estar pintada sobre las enormes rocas que bajan desde el mirador de la localidad de Rancho Nuevo.
Recorrer las cinco líneas puede llevar un tiempo aproximado de 30 minutos, pero dependiendo del grupo puede extenderse hasta una hora y media.
Para describirlo es necesario experimentarlo, desde las primeras líneas se puede liberar el miedo a las alturas y la adrenalina de estar volando entre las rocas.
En el sendero de San Francisco se puede hacer un paseo a caballo y se llega a una de las cascadas más altas que ofrece el ecoturismo y que mide más de mil 500 metros.
En el sendero de Rancho Nuevo se encuentra la galería de bosque de pino y encino, bosque mesofilo, un mirador de manera natural, además de plantas paleozoicos sicara, que datan de hace 230 millones de años. Finalmente está el Sendero de Rio Oriente que al final llega a una cascada de más de 700 metros.










